La figura del profeta Samuel ocupa un lugar neurálgico en la historia de la religión israelita, operando como el puente teológico y político de transición entre la era carismática de los Jueces y el establecimiento institucional de la monarquía. En el imaginario teológico tradicional, la interacción póstuma entre el primer rey de Israel y el profeta ha sido inmortalizada en el dramático episodio de la nigromancia en Endor (1 Samuel 28), frecuentemente denominado "La Visión de Samuel y Saúl". En este relato, un Saúl desesperado ante el silencio divino acude a una médium para invocar el espíritu del profeta, desencadenando uno de los debates más profundos sobre la cosmología, el estado de los muertos y la retribución divina en el antiguo Israel.
Sin embargo, la alta crítica textual contemporánea y la historia de las religiones han ampliado este horizonte gracias a los descubrimientos en el desierto de Judea. Entre los manuscritos del Mar Muerto emergió un documento fragmentario de vital importancia que ofrece una reescritura de la vida del profeta, omitiendo la figura de Saúl para centrarse en la legitimidad sacerdotal, la visión profética primigenia en Siló y la intercesión por el pueblo de Israel. Este texto, catalogado como 4Q160 y titulado oficialmente como La Visión de Samuel (4QVision of Samuel o Apócrifo de Samuel), representa un esfuerzo exegético monumental de la época del Segundo Templo.
1. Clasificación y Clasificación Crítica
La taxonomía de los textos descubiertos en el desierto de Judea y de las narrativas veterotestamentales requiere una precisión rigurosa, dado que las fronteras entre lo bíblico, lo apócrifo y lo sectario eran sumamente fluidas en la antigüedad judía. La narrativa de "La Visión de Samuel y Saúl" se bifurca en dos trayectorias textuales distintas: el relato canónico (1 Samuel 28) y la reinterpretación parabíblica hallada en Qumrán (4Q160).
Categoría Literaria y Canónica
En lo que respecta a la categoría específica del manuscrito 4Q160, este documento se clasifica dentro de la colección de Qumrán [Q]. De manera más precisa, los especialistas lo ubican dentro de las "Composiciones No Bíblicas" y se adscribe al subgénero de los "Textos Parabíblicos" o la literatura de la "Biblia Reescrita" (Rewritten Bible). Aunque la trama de los fragmentos conservados se basa fundamentalmente en el libro canónico de 1 Samuel, particularmente en la vocación del profeta en los capítulos 3 y en su apología del capítulo 12, el texto introduce oraciones extrabíblicas, discursos autobiográficos y expansiones teológicas de corte litúrgico que lo alejan de ser una simple copia del texto sagrado.
Estatus Eclesial e Histórico
El estatus eclesial e histórico de estos textos es marcadamente divergente. Mientras que el relato de 1 Samuel 28 goza de plena canonicidad en las iglesias católica, ortodoxa y protestante, la legitimidad de la aparición en sí misma ha sido objeto de intensa controversia dogmática. Sectores del protestantismo evangélico, basándose en la primacía de las Escrituras y el rechazo a prácticas espiritistas, a menudo interpretan que la visión de "Samuel" fue un engaño demoníaco o una ilusión de la médium, argumentando que Saúl en realidad no vio nada directamente.
Por el contrario, el manuscrito 4Q160 posee un estatus no canónico, siendo considerado apócrifo o pseudoepigráfico. Es rechazado rotundamente como normativo por las ortodoxias cristianas y judías rabínicas posteriores. Históricamente, 4Q160 representa un texto utilizado por un grupo judío reformista del período del Segundo Templo (presumiblemente la comunidad esenia o un movimiento matriz) que utilizaba la figura de Samuel para legitimar sus propias posturas teológicas y criticar al sacerdocio establecido.
Idioma Original y Codicología
La obra 4Q160 fue compuesta y copiada en hebreo clásico con marcadas influencias del hebreo de Qumrán. El único testigo manuscrito conservado es el códice fragmentario 4Q160 (4QVisSam), hallado en la Cueva 4. Está escrito sobre pergamino preparado a partir de pieles de animales, utilizando la escritura cuadrada hebrea (Square script) típica del período. Desde el punto de vista filológico y ortográfico, el manuscrito exhibe la denominada "ortografía plena" (plene spelling) característica de gran parte de la práctica de los escribas sectarios, lo que facilita la lectura de las vocales mediante el uso extensivo de consonantes como matres lectionis.
| Atributo Codicológico / Crítico | Detalle Específico del Manuscrito 4Q160 |
|---|---|
| Sigla del Manuscrito | 4Q160 (4QVisSam / Apócrifo de Samuel) |
| Lugar de Hallazgo | Cueva 4, Khirbet Qumrán, Desierto de Judea |
| Idioma | Hebreo (con ortografía plena qumránica) |
| Soporte Material | Pergamino (cuero animal curado) |
| Clasificación Genérica | Apócrifo / Texto Parabíblico / Biblia Reescrita |
| Periodo Caligráfico | Asmoneo (aprox. segunda mitad del siglo II a.C.) |
| Identificación Fotográfica | PAM 41.319, 43.434, 44.191; IAA B-506467 |
2. Origen, Contexto de Producción y Pseudoepigrafía
Para comprender la teología latente en la reescritura de Samuel, es imperativo reconstruir el entramado socio-religioso en el que fue concebido el documento 4Q160, así como el contexto de la recepción de las narrativas de Saúl. La crítica histórica sitúa este texto parabíblico en un momento de profunda fractura y efervescencia sectaria dentro del judaísmo palestinense del período helenístico tardío.
Autoría Pseudoepigráfica
La autoría del texto exhibe un claro carácter pseudoepigráfico. El autor anónimo del período del Segundo Templo asume la identidad, la voz y la autoridad del profeta Samuel. El uso de discursos en primera persona (por ejemplo, "Y yo moré con él...", "Yo no retuve mi fuerza...") funciona como un mecanismo literario sofisticado, diseñado para conferir una antigüedad venerable y una autoridad profética indiscutible a las innovaciones teológicas y a las oraciones de intercesión que el autor introduce en el relato.
En la mentalidad religiosa de la época, adjudicar un texto a una figura preeminente de la historia de la salvación garantizaba su recepción e impacto en medio de debates normativos. Samuel, siendo el juez incorruptible y el hacedor de reyes, representaba la máxima autoridad moral frente a la monarquía (Saúl) y el sacerdocio (Elí), lo que lo convertía en el portavoz ideal para un grupo disidente que buscaba criticar a las autoridades de su tiempo.
Datación Paleográfica
La datación de la composición y la copia de 4Q160 se ha establecido principalmente mediante análisis paleográfico, el estudio de la morfología y evolución de las letras. Los epigrafistas han datado la escritura del manuscrito en el período asmoneo temprano a medio, ubicándolo aproximadamente en la segunda mitad del siglo II a.C. (circa 150-100 a.C.). Frank Moore Cross y otros paleógrafos han demostrado que, aunque el manuscrito presenta ciertos rasgos antiguos, la evolución de caracteres específicos como la letra dalet sugiere un desarrollo lineal hacia formas más formales de la escritura asmonea. Es altamente probable que la fecha de copia del manuscrito coincida o esté muy cercana a la fecha de composición original de la obra, dado el contexto de crisis sacerdotal latente que sus líneas reflejan.
Comunidad de Origen y la Crisis Asmonea
El contexto socio-religioso o la comunidad de origen apunta inequívocamente a un grupo judío disidente, muy probablemente la propia secta de Qumrán (la comunidad esenia) o un movimiento matriz del cual los esenios se escindieron posteriormente. El análisis profundo de la "Oración de Intercesión" conservada en los fragmentos 3-5 revela el trauma de una comunidad fracturada. El autor, asumiendo la voz de Samuel, ruega a Dios que reúna a un grupo de extraviados ("que se reúnan hacia tu nación, oh Dios mío, y le sean de ayuda"). Esto sugiere que la comunidad de origen se consideraba a sí misma como el "verdadero Israel" y anhelaba ardientemente el arrepentimiento y la asimilación de otras facciones judías que, a sus ojos, operaban bajo formas "ilegítimas" de judaísmo.
La crisis asmonea sirve como telón de fondo para esta obra. Durante el siglo II a.C., líderes militares de la dinastía macabea asumieron simultáneamente el trono real y el cargo de Sumo Sacerdote, desplazando violentamente a la dinastía zadocita legítima. Este cúmulo de poder generó cismas violentos y el repudio de grupos puristas. En este marco sociopolítico, 4Q160 revive estratégicamente a Samuel, el profeta incorruptible que ungió reyes pero que también profetizó la condena absoluta de un sacerdocio decadente (la casa de Elí). El autor establece así un poderoso paralelismo tipológico: al igual que Dios rechazó a la corrupta casa sacerdotal de Elí en tiempos de Samuel, Dios rechaza ahora al sacerdocio asmoneo de Jerusalén, validando la separación de la secta.
3. Análisis Literario y Estructural
El análisis estructural de 4Q160 revela un mosaico complejo de formas literarias. A diferencia de un comentario continuo (pesher) o un simple pergamino de transcripción bíblica, la obra hila narrativas sagradas históricas con material litúrgico inédito, demostrando una notable sofisticación redaccional.
Género Literario: "Biblia Reescrita"
En cuanto a su género literario, la obra se resiste a una clasificación unidimensional, operando en la intersección de varias tradiciones literarias del Segundo Templo. El erudito Geza Vermes y otros contemporáneos acuñaron el término "Biblia Reescrita" (Rewritten Bible) para designar textos de esta naturaleza, los cuales replican la forma básica de los libros bíblicos en los que se basan, pero integran exégesis, adiciones teológicas, omisiones y reordenamientos narrativos para formar composiciones independientes. Sin embargo, la academia moderna debate la utilidad de este término, y muchos prefieren clasificar a 4Q160 estrictamente como un "Texto Parabíblico" o un "Apócrifo", dado que el texto parece ser una composición totalmente independiente que meramente utiliza la narrativa bíblica como un andamiaje para insertar géneros litúrgicos (como las oraciones de petición) y testamentos autobiográficos pseudoepigráficos.
Las Tres Unidades Literarias
El contenido temático y la estructura de las secciones principales del documento pueden ser reconstruidos a pesar de su severo estado fragmentario. El documento permite distinguir al menos tres unidades literarias interconectadas que reinterpretan la biografía profética:
1. La Narrativa de la Revelación (Fragmento 1)
Esta sección sigue muy de cerca el relato canónico de 1 Samuel 3:14-18, preservando la memoria de la primera interacción profética directa de Samuel. El fragmento inicia abruptamente con la confirmación del juramento divino sobre el juicio inexorable que caerá sobre la Casa del sacerdote Elí, afirmando que sus iniquidades "nunca serán expiadas por sacrificio u ofrenda". Posteriormente, se narra el tenso diálogo matutino entre el temeroso joven Samuel y el anciano Elí, quien conjura al muchacho para que no le oculte ninguna palabra de la "visión de Dios" que le ha sido revelada durante la noche.
2. La Oración de Intercesión Litúrgica (Fragmentos 3-5 ii)
Esta constituye una sección completamente original que carece de cualquier paralelo en el texto bíblico mayoritario de los libros de Samuel. Consiste en una profunda súplica intercesora narrada en primera persona, introducida por frases como "Escucha a tu siervo... no he retenido mi fuerza hasta ahora". En este pasaje poético, Samuel asume el rol de mediador cósmico, clamando a Dios para que salve a un grupo del "fango cenagoso", los asiente firmemente sobre una "roca de antemano" y extienda el temor y la majestad divina sobre todas las naciones y mares.
3. La Apología Autobiográfica (Fragmento 7)
Un discurso reflexivo, también en primera persona, donde el profeta defiende su estricta integridad moral y su comportamiento desde la infancia. Samuel afirma que desde su juventud habitó en el lugar sagrado cumpliendo su tiempo señalado, que jamás solicitó favores mediante sobornos, propiedades o riquezas, y que eligió humildemente yacer ante el lecho de Elí como muestra de servicio. Esta sección expande literariamente el famoso discurso de despedida de Samuel contenido en 1 Samuel 12:3-5, subrayando de manera póstuma su estatus como juez insobornable frente a la corrupción endémica de otros líderes.
Pasajes y Fragmentos Clave
Existen pasajes clave que definen la esencia teológica del texto y demuestran la manipulación literaria del autor. Un ejemplo preeminente se halla en la reescritura de la revelación en el Fragmento 1, línea 5. En el texto de Qumrán, Elí exige a Samuel: «Hazme saber la visión de Dios (מראה האלוהים). No me la ocultes...». Resulta fundamental para la crítica textual notar la sustitución intencional del término masorético original "oráculo/palabra" (massa o dabar) por el sustantivo "visión" (mar'ah). Esta alteración léxica acentúa el carácter místico, onírico y cuasi-apocalíptico de la experiencia profética de Samuel, alineándolo con las expectativas de la literatura visionaria de la época.
Otro pasaje clave reside en el clamor sectario de los Fragmentos 3-5 ii, líneas 2-3, donde Samuel ruega: «...que sean reunidos hacia tu nación (יקוו אלוהי לעמכה) oh Dios mío, y le sean de ayuda. Levántala de la fosa de desolación... sálvalos del lodo cenagoso, establece sus pies...». Esta cita codifica la misión fundamental de la obra: no es meramente recordar el pasado de Israel, sino utilizar la figura del mediador ancestral para orar por la reintegración escatológica de una comunidad actualmente dividida.
4. Teología, Ideología y la Subversión del Salmo 40
El redactor de 4Q160 no fue un mero copista dedicado a la preservación pasiva de antigüedades textuales; fue un exégeta activo y un teólogo consumado. A través de sutiles adiciones, reordenamientos y una profunda intertextualidad, infundió en el antiguo relato biográfico de Samuel la ideología candente y las preocupaciones cosmológicas de su propia época. Esto contrasta dramáticamente con la teología de la retribución y el oscuro inframundo (Sheol) retratado en "La Visión de Samuel y Saúl" de 1 Samuel 28.
Línea Teológica Central
La línea teológica central que defiende el manuscrito de Qumrán es una soteriología comunitaria estricta mediada por la autoridad del profeta. A diferencia del pánico individualista de Saúl buscando predecir su destino en la batalla mediante nigromancia, 4Q160 postula que el pueblo judío en su totalidad se encuentra espiritualmente fracturado y en peligro inminente de perdición, simbolizado por la metáfora del "fango cenagoso". La salvación, bajo esta matriz ideológica, no se concibe de manera individual o por mero derecho de nacimiento, sino a través de la integración en la "nación" verdadera, es decir, el grupo sectario que posee la revelación y la interpretación correcta de la ley divina.
En este marco teológico, la figura de Samuel es proyectada retroactivamente como el mediador e intercesor paradigmático. El autor elabora un arquetipo de líder carismático que agota sus fuerzas físicas y espirituales ("no retuve mi fuerza") intercediendo ante el trono divino para que los judíos descarriados reconozcan su error y retornen a la senda de la rectitud pietista. Esta elevación de la figura profética como canal exclusivo de conocimiento divino y salvación comunitaria resuena fuertemente con la doctrina esenia del "Maestro de Justicia", el líder fundacional de la comunidad de Qumrán, quien también fue visto como el único intérprete válido de los misterios proféticos.
La Manipulación Exegética: El Salmo 40
Las divergencias y convergencias de 4Q160 con el canon bíblico mayoritario ilustran la inmensa libertad redaccional que gozaban los escribas del Segundo Templo. La divergencia exegética y litúrgica más radical estriba en la ingeniosa manipulación textual del Salmo 40.
Los investigadores modernos, destacando los exhaustivos estudios literarios de Alex P. Jassen, han demostrado sin lugar a duda que la oración intercesora de los fragmentos 3-5 de 4Q160 es, de hecho, una reescritura exegética deliberada del Salmo 40. La genialidad de esta subversión literaria radica en la transposición de personas gramaticales.
| Texto Masorético (Salmo 40:2-3) | Apócrifo de Samuel (4Q160 Frags. 3-5) | Alteración Teológica / Literaria |
|---|---|---|
| "Pacientemente esperé (qawah qiwwiti) a Jehová..." | "...que sean reunidos (yiqqawwu) hacia tu nación..." | De acción de gracias individual (1ª pers.) a súplica sectaria colectiva (3ª pers. plural). Uso del doble sentido de la raíz q-w-h. |
| "Y me hizo sacar... del lodo cenagoso (mi-tit ha-yawen)..." | "...sálvalos del lodo cenagoso (mi-tit yawen)..." | De celebración de un rescate pasado a una petición imperativa de salvación futura para otros. La estabilidad espiritual es solicitada para la facción judía disidente que el autor anhela asimilar. |
| "...y puso mis pies sobre peña (sela)..." | "...establece sus pies y afirma para ellos una roca (sela)..." |
Esta reinterpretación semántica magistral transforma una alabanza retrospectiva individual en un lamento y una petición escatológica por un colectivo afligido. Además, el texto presenta una aguda polémica sacerdotal. La abrupta y descarnada condena a la casa del sacerdote Elí en las primeras líneas del manuscrito funciona indudablemente como una crítica cifrada a los sacerdotes contemporáneos de Jerusalén. Al reafirmar que la iniquidad de un sacerdocio corrupto "nunca será expiada por sacrificio", el texto qumránico socava subversivamente la eficacia de los ritos de expiación realizados en el Templo por sus oponentes teológicos.
Finalmente, es notable cómo esta exaltación del Samuel vivo e intercesor choca conceptualmente con el episodio bíblico de la "Visión de Saúl" en 1 Samuel 28. En aquel relato canónico, la cosmología asume que los muertos, incluso los grandes profetas, descansan en el mundo subterráneo interaccionando pasivamente en una penumbra indiferenciada, y su perturbación a manos de médiums es un acto de extrema transgresión y desesperación. El autor del Apócrifo de Samuel ignora por completo la mácula de la nigromancia y el trágico final monárquico, destilando y purificando la figura de Samuel para que sirva exclusivamente como el profeta impoluto del santuario, cuyas visiones y oraciones en vida garantizan la legitimidad del grupo de Qumrán frente a la apostasía nacional.
5. Descubrimiento, Recepción e Impacto Histórico
La biografía moderna del manuscrito 4Q160 es un testimonio del tortuoso pero fascinante desarrollo de la disciplina de la papirología, el análisis epigráfico y el monumental proyecto de publicación de los Rollos del Mar Muerto a lo largo del último siglo.
El Hallazgo en la Cueva 4
Al igual que la gran mayoría de la biblioteca de la comunidad esenia, La Visión de Samuel estuvo completamente perdida durante aproximadamente dos milenios. Su resurgimiento material se produjo durante el candente verano de agosto de 1952. Mientras los equipos oficiales de arqueólogos excavaban las ruinas de la meseta de Qumrán, beduinos locales pertenecientes a la tribu Ta'amireh exploraron subrepticiamente los acantilados contiguos y descubrieron la Cueva 4, literalmente bajo las narices de las autoridades. Esta caverna artificial resultó ser la cámara principal de la biblioteca sectaria. Sin embargo, a diferencia de los grandes rollos intactos hallados en otras cuevas, la Cueva 4 contenía los restos destrozados y mezclados de aproximadamente 575 manuscritos individuales, fragmentados en más de 15.000 piezas inconexas debido a la acción del clima, los insectos y la edad. Debido a su terrible estado de preservación, los fragmentos de la Cueva 4, incluyendo los restos de 4Q160, resultaron ser el desafío intelectual más arduo para la primera generación de descifradores.
La Controversia Editorial: Allegro vs. Strugnell
La publicación inicial del documento estuvo envuelta en controversias académicas que definieron la naciente disciplina de la crítica qumránica. El manuscrito fue asignado al equipo original de publicación y fue el erudito británico John M. Allegro quien lo editó por primera vez en 1968, otorgándole el título oficial de The Vision of Samuel en el célebre volumen 5 de la serie Discoveries in the Judaean Desert (DJD V).
Sin embargo, el trabajo de Allegro en este volumen en particular fue objeto de duras críticas metodológicas, ya que fue considerado apresurado y plagado de errores de transcripción, reconstrucciones infundadas y lecturas paleográficas defectuosas. Esto motivó una corrección masiva y sumamente detallada en 1970 por parte del eminente epigrafista John Strugnell en su seminal y devastadora reseña "Notes en marge du volume V des 'Discoveries in the Judaean Desert'", donde enmendó sustancialmente las lecturas y la sintaxis de 4Q160, sentando las bases para su estudio moderno.
El Debate Académico Actual
El debate académico actual en torno a este escrito es vibrante y abarca múltiples ejes interpretativos que continúan siendo revaluados:
- El dilema del género literario: El principal campo de batalla hermenéutico radica en la clasificación teórica del escrito. ¿Es un subproducto exegético formativo (Midrash antiguo), un apócrifo de pleno derecho, o un claro ejemplar del difuso género de la "Biblia Reescrita"? Académicos influyentes como Moshe J. Bernstein y George Brooke argumentan incisivamente que la categoría de "Biblia Reescrita" ha sobrevivido a su utilidad conceptual y tiende a homogeneizar textos radicalmente distintos. Ellos, junto con Alex Jassen, propugnan entender 4Q160 como un "texto parabíblico" que utiliza subversivamente el marco biográfico escritural del profeta como mero vehículo para un nuevo propósito discursivo e ideológico independiente.
- Ortodoxia general vs Sectarismo cerrado: Otro intenso vector de debate, impulsado por especialistas como Emanuel Tov, gira en torno a si el texto debe entenderse como estrictamente sectario (compuesto exclusivamente para la comunidad cerrada de Qumrán) o si representa una obra del bagaje literario del judaísmo amplio del Segundo Templo que simplemente encontró su camino hacia la biblioteca de la secta.
- Aportes a la Crítica Textual Bíblica: Al ser comparado sinópticamente con los grandes manuscritos bíblicos de Samuel hallados también en Qumrán (como 4QSam-a, 4QSam-b y 4QSam-c), 4Q160 demuestra empíricamente la notable libertad de la que gozaban los autores y escribas de la antigüedad tardía para intervenir creativamente en las narrativas fundacionales de la nación.
6. Estado Actual de Preservación y Lagunas Textuales
El estado ruinoso y fragmentario de 4Q160 constituye el principal obstáculo material para la exégesis comprehensiva de la obra en su formato original, presentando un desafío paleográfico y codicológico de primer orden. En lo que concierne a su estado material, el pergamino original no sobrevivió como un rollo cohesionado. Hoy en día existe únicamente como un frágil rompecabezas compuesto por ocho fragmentos de pergamino oscuro, encogido y deteriorado por factores ambientales.
Estos fragmentos fueron organizados minuciosamente bajo placas de vidrio y fotografiados originalmente a mediados del siglo XX por el Museo Arqueológico de Palestina. Más recientemente, han sido digitalizados en ultra-alta resolución mediante espectrometría de imágenes infrarrojas e imagenología multiespectral por la Leon Levy Dead Sea Scrolls Digital Library, lo que ha permitido rescatar caracteres de tinta previamente invisibles al ojo humano bajo capas de daño por agua.
Distribución de los Fragmentos
Fragmento 1
Este es el segmento mejor conservado del conjunto y sirve como el ancla para la identificación bíblica del texto. Contiene porciones de 7 líneas que relatan el oráculo del juicio divino contra la casa de Elí y la revelación a Samuel. El inicio de la narrativa es abrupto y el margen derecho del pergamino está severamente carcomido, lo que ha obligado a generaciones de eruditos a reconstruir hipotéticamente las palabras faltantes apoyándose en el Texto Masorético de 1 Samuel 3 y la retrotraducción de la Septuaginta.
Fragmentos 3, 4 y 5 (Columna II)
Estos tres fragmentos irregulares fueron agrupados teóricamente por los primeros editores ya que, a nivel estructural y temático, forman parte del mismo cuerpo discursivo continuo: la gran oración de intercesión. Conservan trazos parciales de 7 líneas, pero amplias porciones centrales horizontales están completamente erosionadas. Esta destrucción requirió el genio epigráfico de académicos para restaurar meticulosamente verbos teológicos clave (como yiqqawwu) basándose en ínfimos trazos de tinta. El análisis físico demuestra que provienen del margen superior de una columna del manuscrito.
Fragmentos 2, 6, 8 y 10
Estos pedazos constituyen el sedimento más desafiante del rollo. Son apenas recortes minúsculos de cuero (scraps) que preservan apenas entre una y tres letras aisladas ininteligibles por sí solas. Investigadores como Ariel Feldman han intentado reensamblar virtualmente algunos de estos fragmentos apoyándose ingeniosamente en paralelismos textuales insólitos hallados en otro documento parabíblico paralelo, el 4Q382 (Paráfrasis de los Reyes), el cual comparte sorprendentemente una porción superpuesta de la misma oración de intercesión.
Fragmento 7
Es crucial desde el punto de vista codicológico, ya que es el único segmento sobreviviente que posee un margen extendido en blanco en su parte inferior, indicando inequívocamente que constituía el final absoluto de una de las columnas del rollo. Preserva porciones desgarradas de 4 líneas que componen el núcleo del discurso apologético de Samuel.
La tragedia de la historia textual de 4Q160 radica en la pérdida de sus "costuras" literarias. Debido a que las secciones de pergamino que unían la narrativa en tercera persona (Fragmento 1), la poesía de la oración litúrgica (Fragmentos 3-5) y la apología discursiva en primera persona (Fragmento 7) se han desintegrado por completo, resulta físicamente imposible determinar la longitud original de la columna, el tamaño integral del rollo original o cómo fluía estructuralmente la composición antes de que fuera destrozada por el colapso de las cuevas a lo largo de dos milenios. Estas vastas lagunas obligan a la exégesis moderna a navegar un mar de silencios, donde el texto ausente habla con tanta contundencia sobre el enigma de Samuel como las escasas y polémicas líneas de tinta que han sobrevivido hasta la contemporaneidad.