Targúmico [O] Biblia Reescrita Exégesis Rabínica

Targum Pseudo-Jonatán

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La Falsa Abreviatura, el Arameo Sintético y el Escriba Celestial

El texto conocido convencionalmente como el Targum Pseudo-Jonatán, o alternativamente como el Targum de Jerusalén I (frecuentemente abreviado en la literatura académica como TPsJ o TgPsJ), pertenece a la categoría general de la literatura targúmica, constituyendo uno de los documentos más complejos y enigmáticos del judaísmo rabínico y medieval.

Los targumim (plural de targum, que significa "traducción" o "interpretación") son versiones arameas de la Biblia Hebrea o Tanaj. El origen de este corpus responde a una necesidad sociolingüística fundamental: tras el exilio babilónico y durante el período del Segundo Templo, el arameo desplazó gradualmente al hebreo como la lengua vernácula hablada por las masas judías en el Levante y Mesopotamia. Para garantizar que las congregaciones comprendieran las lecturas semanales de la Torá en las sinagogas, surgió la figura del meturgeman (traductor), quien vertía oralmente el texto hebreo al arameo, intercalando explicaciones para clarificar pasajes oscuros o evitar antropomorfismos teológicamente problemáticos.

1. Clasificación y Clasificación Crítica

Dentro del espectro de las tipologías documentales, el Targum Pseudo-Jonatán debe ser clasificado como un texto No Canónico (Otro/Targúmico). No constituye un texto apócrifo ni seudoepigráfico en el sentido estricto de los pseudoepígrafos del Segundo Templo (como el Libro de Enoc o los Jubileos), aunque exhibe sorprendentes paralelos temáticos con ellos. Tampoco pertenece a la literatura de Qumrán, ni es un texto gnóstico. Más bien, se sitúa formalmente en la tradición de los targumim palestinenses de la Torá.

No obstante, su extensión, su naturaleza enciclopédica y su vasta asimilación de midrash (exégesis narrativa) y halajá (ley judía) lo alejan del mero ejercicio de traducción, acercándolo funcionalmente al género de la "Biblia reescrita" (rewritten Bible).

Idioma Original: El Arameo Literario Judío Tardío

El idioma en el que fue compuesto el Targum Pseudo-Jonatán es uno de los aspectos más fascinantes y debatidos de la obra. Inicialmente, la erudición pre-crítica asumía que representaba el arameo galileo hablado en el siglo I d.C. Sin embargo, los descubrimientos lingüísticos del siglo XX demostraron inequívocamente que el idioma de este targum no es un lenguaje vernáculo natural. El análisis filológico ha tipificado el lenguaje del Pseudo-Jonatán como Arameo Literario Judío Tardío (Late Jewish Literary Aramaic).

Este dialecto es un constructo literario, un lenguaje libresco y erudito artificial que jamás fue hablado por ninguna comunidad viva en las calles. Consiste en una hibridación altamente idiosincrásica. El redactor fusionó sistemáticamente elementos del arameo oriental (la gramática babilónica del Targum Onqelos) con elementos del arameo occidental (judeo-palestinense), añadiendo particularidades morfológicas propias de períodos muy posteriores.

Evidencia Manuscrita

A diferencia del Targum Onqelos, que cuenta con cientos de manuscritos, el Pseudo-Jonatán se apoya casi exclusivamente en dos testigos textuales principales, ambos procedentes del Renacimiento italiano:

Testigo Textual Principal Datación y Origen Características Filológicas e Históricas
Códice British Library Add. MS 27031 1598 d.C.
Italia (Mantua / Reggio)
Es el único manuscrito completo del mundo. Fue transcrito en escritura cursiva italiana. Contiene el Pentateuco íntegro, pero presenta errores de copista, corrupciones de lectura y la omisión de unas 30 docenas de versos.
Editio Princeps (Edición de Venecia) 1591 d.C.
Venecia, Italia
Primera edición impresa, publicada por Asher Parenzo y Giovanni di Gara. Se basó en un manuscrito distinto e independiente que hoy se encuentra perdido. Sirve como testimonio paralelo para corregir los errores del manuscrito londinense.

2. Origen y Contexto de Producción

Autoría: De la Leyenda al Error de Abreviatura

La cuestión de la autoría ilustra vívidamente cómo las tradiciones paleográficas pueden generar mitos historiográficos persistentes. Durante siglos, el texto circuló bajo la autoría indiscutida de Jonatán ben Uziel. Este erudito fue, de acuerdo con el tratado talmúdico Meguilá (3a), el discípulo más insigne del famoso sabio Hillel el Anciano, operando en el primer siglo de la era común. El Talmud afirma que Jonatán redactó un majestuoso targum para la sección de los Profetas, pero en ninguna parte insinúa que haya traducido la Torá.

El Accidente Bibliográfico (Tav-Yod)

En sus orígenes, la obra era conocida simplemente como el Targum de Jerusalén (Targum Yerushalmi). Los copistas medievales, priorizando la economía del pergamino, abreviaban rutinariamente "Targum Yerushalmi" con las iniciales ת"י (Tav-Yod). A partir del siglo XIV, comentaristas como Menahem Recanati malinterpretaron o expandieron erróneamente esta abreviatura como Targum Yonatan. Dado el inmenso prestigio asociado a Jonatán ben Uziel, la transición para atribuirle esta obra monumental fue rápida e irreversible en el imaginario popular. Para rectificar el error sin abandonar la nomenclatura tradicional, los académicos adoptaron unánimemente el prefijo "Pseudo-".

Datación: El Problema Estratigráfico Central

Si la autoría se resolvió descubriendo un error de abreviatura, la datación sigue siendo el campo de batalla más feroz. El rango propuesto abarca desde el siglo IV d.C. hasta el siglo XIV d.C., debido a que el texto es profundamente estratificado:

  • El Estrato Temprano (Terminus Post Quem pre-islámico): Académicos como Flesher y Chilton defienden una datación pre-islámica sustancial para el núcleo del texto (circa s. IV o V). El texto carece sistemáticamente de préstamos del árabe, y menciona explícitamente los seis órdenes de la Mishná (c. 200 d.C.) y la ciudad de Constantinopla (fundada 324-330 d.C. en Números 24:19).
  • El Estrato Tardío y Post-Islámico (Fátima y Aisha): La objeción a una datación temprana radica en anacronismos flagrantes. El más irrefutable se localiza en Génesis 21:21. El Pseudo-Jonatán relata que Ismael tomó primero por esposa a una mujer llamada Adisha (Aisha), a la cual repudió, y luego su madre le consiguió otra esposa llamada Fátima. Esta interpolación proyecta la genealogía fundacional del Islam (la hija y la esposa de Mahoma) sobre el patriarca Ismael, lo que imposibilita que esta capa textual haya sido escrita antes del siglo VII u VIII d.C.

Además, la erudición reciente ha demostrado que el TPsJ depende literaria y teológicamente del Pirqe deRabbi Eliezer (PRE), datado en el siglo VIII d.C., sugiriendo que la redacción final ocurrió en un entorno europeo (Italia/Bizancio) hacia el siglo XII d.C.

3. Análisis Literario y Estructural

Aunque su rúbrica taxonómica lo define como un Targum, clasificar al TPsJ meramente como traducción es un error categórico. Literariamente, la obra trasciende la equivalencia semántica para adentrarse en el género de la "Biblia reescrita" (rewritten Bible) o Comentario Exegético Híbrido.

El redactor interrumpe libremente la cadencia de la traducción bíblica para insertar relatos folclóricos, sermones escatológicos, debates filosóficos, identificaciones genealógicas anacrónicas y precisiones médicas o geográficas.

Pasajes y Fragmentos Clave

El Debate Epistemológico de Caín y Abel (Gen 4:8)

El texto bíblico oculta qué desencadenó el asalto de Caín. El TPsJ inserta un monumental debate teológico. Caín argumenta desde una postura herética: afirma que el mundo no fue creado con misericordia, que no existe el Mundo Venidero (Olam Haba), ni habrá juicio final. Abel refuta cada punto. La fricción intelectual escala a la violencia física. El TPsJ transforma el primer asesinato de la humanidad en un martirio por la ortodoxia teológica.

La Soteriología del Protoevangelio (Gen 3:15)

Al traducir el castigo a la serpiente ("Él te herirá en la cabeza..."), el TPsJ añade una densa arquitectura mesiánica: "Pero para ellos habrá un remedio, mientras que para ti no habrá remedio; pues ellos harán las paces al final, en el día del Rey Mesías". Las asombrosas correspondencias con Apocalipsis 12 han hecho de este pasaje un pilar en el estudio de paralelos judeocristianos.

Jannes y Jambres (Éxodo 7:11)

El TPsJ es el único targum palestinense que identifica a los hechiceros del Faraón por sus nombres: Jannes y Jambres. Esta designación explícita cristaliza una tradición legendaria citada directamente por Pablo en el Nuevo Testamento (2 Timoteo 3:8), demostrando la inmensa porosidad cultural del Targum.

Los Leones del Faraón

En un reflejo de su dependencia de fuentes medievales tardías, el Targum describe que Moisés se acercó a leones feroces soltados en la puerta del palacio de Faraón. Al extender su vara, los leones, lejos de atacar, se regocijan y juegan a su alrededor como perros recibiendo a su amo. Un pasaje de pura hagiografía.

4. Teología, Ideología y Divergencias Halájicas

La teología subyacente en el Targum Pseudo-Jonatán se aparta de la sobriedad monoteísta racional y terrenal característica de gran parte de la erudición rabínica temprana, adentrándose con vigor en una cosmología altamente poblada por fuerzas angélicas, presencias demoníacas y topografías celestiales detalladas.

Angelología y el Escriba Metatrón

La personificación del mal es explícita: la serpiente del Edén es identificada con Sammael (el Ángel de la Muerte). Aún más perturbadoramente, insinúa que Caín fue engendrado por Sammael montado en la serpiente, introduciendo una simiente demoníaca en el linaje humano.

La convergencia mística más impactante se materializa en su tratamiento de Enoc (Génesis 5:24). Desafiando la censura rabínica talmúdica, el Pseudo-Jonatán traduce: "Enoc adoró en verdad ante el Señor, y he aquí que no estaba entre los habitantes de la tierra porque fue arrebatado y ascendió al firmamento... y fue llamado Metatrón, el Gran Escriba". Nombrar explícitamente a Metatrón revela que el redactor buscaba legitimar la mística judía medieval anclándola retroactivamente en el texto fundamental de la Torá.

La Rebelión Jurisprudencial: Divergencias Halájicas

Uno de los mayores enigmas no resueltos por la investigación es la asombrosa independencia jurisprudencial del TPsJ, preservando dictámenes que contradicen flagrantemente la halajá normativa establecida en el Talmud.

Texto Bíblico Traducido Interpretación en Targum Pseudo-Jonatán Posición Rabínica Normativa / Contraste
Levítico 22:28
(No sacrificar vaca y cría el mismo día)
Explica la ley afirmando que debe cumplirse porque "así como Dios es compasivo en los cielos, ustedes deben ser compasivos en la tierra". El Talmud de Jerusalén prohíbe estrictamente traducir este pasaje argumentando misericordia divina, decretando que las leyes son edictos absolutos sin racionalización.
Levítico 1:4 / 3:2
(Imposición de manos, Semikha)
Especifica que el rito debe realizarse apoyando específicamente la "mano derecha" sobre el animal. La halajá ortodoxa exige el uso de ambas manos. La insistencia en la mano derecha refleja la postura de la secta medieval de los caraítas.
Deuteronomio 22:5
(Vestir ropas del sexo opuesto)
Traduce e interpreta que la prohibición de vestir como mujer se refiere a la prohibición de "afeitarse el rostro". Esta es una exégesis única, extremadamente restrictiva y carente de paralelos directos en la literatura legal talmúdica estándar.

5. Descubrimiento, Recepción e Impacto Histórico

A diferencia de los Evangelios Gnósticos o los pergaminos esenios, el Targum Pseudo-Jonatán nunca desapareció bajo la arena. Su historia es la de un documento marginal pero persistente que fluyó a través de venas subterráneas de la erudición medieval europea, siendo citado por rabinos sefardíes e italianos.

El Renacimiento y la Políglota de Amberes

La importancia teológica del texto capturó la atención de la intelectualidad cristiana renacentista. Editores católicos vieron en el Pseudo-Jonatán una prueba de que los antiguos judíos esperaban a un Mesías divino y compartían conceptos del Nuevo Testamento (como el "Verbo", traducido como Memra en el Targum).

Este ímpetu culminó cuando el impresor Christophe Plantin, financiado por el rey Felipe II de España y con la ayuda del erudito español Benito Arias Montano, incorporó el texto de los targumim en la monumental Biblia Políglota de Amberes (1568-1572). Montano justificó ardientemente la inclusión del texto alabando a Jonatán por sus supuestas referencias al Mesías que validaban la cristología frente al judaísmo "moderno".

El Debate Académico Moderno

En el panorama de la erudición contemporánea, el Targum Pseudo-Jonatán se erige en el epicentro de fieras controversias:

  • Dependencia del Pirqe deRabbi Eliezer: Avigdor Shinan demostró que el TPsJ posee coincidencias milimétricas con el PRE (s. VIII). Esto inclina la balanza hacia la conclusión de que el redactor operó en un período medieval tardío (siglo XI-XII).
  • Traducción vs. Literatura Autónoma: El debate final versa sobre su género subyacente. Su fijación en temas de juicio divino oculto, crímenes secretos y demonología subyacente obliga a los académicos a estudiarlo como un tratado psico-social sobre las ansiedades de la judería medieval frente a la hostilidad cristiana e islámica, más que como una simple traducción.

6. Estado de Preservación y Lagunas Textuales

Aunque el Targum Pseudo-Jonatán es un manuscrito "completo" en contraste con los retazos chamuscados de la Genizá de El Cairo, su preservación física en el manuscrito fundamental (el British Library Add. MS 27031 del año 1598) es altamente defectuosa, revelando la fragilidad de su cadena de transmisión.

Corrupciones y Salto Visual (Homoioteleuton)

Los amanuenses italianos que transcribieron el códice operaban con una escritura cursiva muy fluida, lo que llevó a múltiples malinterpretaciones visuales de las letras hebreas y arameas (el fenómeno de confundir la Resh con la Dalet, o la Yod con la Vav). La integridad del texto se ve comprometida por la pérdida absoluta de aproximadamente treinta y seis versículos diseminados a lo largo del Pentateuco. Estas lagunas (lacunae) se deben al Salto Visual (Homoioteleuton), donde el ojo del copista salta de una palabra final a la misma palabra líneas más abajo, omitiendo todo el texto intermedio.

Restauración Crítica (David Rieder)

La primera transcripción del manuscrito londinense fue realizada por Moses Ginsburger en 1903, pero añadió numerosos errores tipográficos. Fue necesaria una intervención reconstructiva masiva en 1973 por parte del erudito David Rieder, quien publicó una edición crítica definitiva corrigiendo las inexactitudes, rellenando las lagunas mediante referencias a citas medievales del TPsJ preservadas en otras obras y apoyándose en la antigua edición de Venecia de 1591. La obra de Rieder permanece hoy como el estándar de oro para cualquier investigador moderno que aborde las complejidades del Pseudo-Jonatán.